miércoles, 18 de agosto de 2010
Sui Caedere
Dando una definición de enciclopedia, en el suicidio, para ser llamado tal, la muerte debería ser “Un elemento carnal y el motivo del acto, y no sólo una consecuencia casi ineludible.” Es decir, que aquellos que se sacrifican en nombre de una creencia, es decir los mártires, so serian considerados suicidas. Lo mismo sucede con aquellos que se inmolan por el bienestar de otra persona o los soldados que perecen en las guerras. Cabe mencionar, aquí se pondría en duda si la muerte de Sócrates fue o no un suicidio, ya que técnicamente estaba cumpliendo su pena de muerte, pero se sabe que pudo haberse librado de esta y sin embargo eligió cumplir con su condena.
Ahora, los suicidios podrían ser calificados de diversas formas, pero ya que aquí nos interesa el plano moral, veamos cómo se clasifica generalmente a esto. Los Vicariantes son los que se suicidan por pura desesperación, no ven ninguna esperanza mi futuro por el que valga la pena seguir viviendo, por lo que deciden acortar el periodo de espera para su muerte. Los perfeccionistas se suicidan simplemente por eso mismo, porque no pueden soportar sus propias fallas, por más mínimas que sean. Los hedonistas (otros idiotas, al igual que los perfeccionistas) simplemente no toleran ningún impedimento que obstruya su propio placer. Los transicionales se suicidan por no poder aguantar alguna crisis de transición inevitable. Por último, los sintomáticos son los que se suicidan debido a cierta enfermedad mental, ya sea psicosis, demencia, depresión, o cualquier otra que suela llevar a este extremo.
Ahora que tenemos estos puntos en claro, volvemos al tema principal, que es las posiciones de las personas frente a este acto. Obviamente, del lado de los religiosos tenemos como gran mayoría a los que dicen que “El hermoso don de la vida solo lo está en manos de Dios.” (El cual también es el nombre de un artículo que me facilitó el profesor Oswaldo para hacer este ensayo) Honestamente, nunca me han gustado el que la gente base sus argumentos en fundamentos religiosos, pues solo serian aplicables a las personas que son creyentes de esa religión, (aunque en el titulo no especifican a que Dios se refiere, en el artículo se ve claramente que se basa en la religión católica) así que por esa razón descartaré las ideas expresadas en el mencionado escrito. Aparte de estos religiosos, también se encuentran los que se oponen al suicidio por temas morales. Estas personas tienen un enorme aprecio por la vida, sostiene que esta es un don muy grande para ser desperdiciado de esta manera. Según ellos, cualquier dificultad se puede superar, y perder la vida por estos no vale la pena. Personalmente yo estoy de acuerdo con estas personas, pues creo que toda vida humana tiene un potencial magnifico, el cual se puede aprovechar si es que uno sabe cómo y cuenta con el apoyo de sus semejantes.
Pero no crean que esta sea mi opinión final, todavía queda el grupo de los que toleran o justifican el suicidio en ciertos casos. Entre estos casos se puede tomar en cuenta a los que se suicidan por un sufrimiento indescriptible, ya sea mental, emocional o físico, que los aflige y atormenta hasta el punto de empujarlos a buscar la paz que desean mediante el suicidio. Aquí se debería mencionar la opinión del genial Guillermo Giacosa, actual columnista del diario Perú21, que trata este tema en su columna de Opinión, el día Lunes 16 de agosto del año 2010, centrándose en los soldados de Estados Unidos, cuya tasa de suicidios ha superado incluso a la altísima tasa de la guerra de Vietnam. Él critica duramente a los estúpidos psicólogos de Fort Hood, culpándolos de negligencia que permitió el suicidio del Sargento Justin Garza, experto en comunicaciones que sirvió en Oriente Medio, quien se suicido al no poder soportar los horrores que había visto y que había cometido, al no poder tolerar, en palabras de Giacosa, “Actuar y presenciar como normal el asesinato de mujeres, niños e inocentes.” El columnista abiertamente enaltece y respeta la incapacidad del sargento de adaptarse al medio al que fue expuesto, pues “No adaptarse a ello es la prueba más valiosa de una humanidad que se resiste a bestializarse, a perder su condición.”
Finalmente, debo decir que el simple suicidio caprichoso y egoísta, o la sumisión a los inevitables embates de la vida, siempre me parecerán algo vulgar y absurdo. Sin embargo, pienso que aquellos víctimas de la desesperación no deben ser vistos como seres débiles que no aprecian la vida, sino, como el Sargento Garza, personas que se vieron indefensas ante el horror que los rodeaba, y al no encontrar consuelo ni ayuda de parte de sus semejantes, sino indiferencia o rechazo por mostrar sensibilidad y desagrado ante la terrible tragedia que presenciaban, cayeron en la desesperanza y lamentablemente terminaron sus vidas con sus propias manos.
jueves, 15 de abril de 2010
Los Mundos de la Matrix
En la conocida película Matrix (nombre original en inglés) se presentan dos mundos. Uno de ellos es la Matrix, un mundo virtual en el que la humanidad vive en cautiverio. Con esto quiero decir que, a pesar que sus cuerpos se encuentran en el mundo real, Ellos están convencidos desde que tienen conciencia de que, el mundo virtual que perciben sus sentidos, es el verdadero mundo real, mientras que a tierra ha sido arrasada y los humanos se cosechan para dar energía a las maquinas que los mantienen dentro de la Matrix.
Ahora, para aclarar un poco el párrafo anterior, profundicemos en la realidad de estos dos mundos, y estoy usando realidad como un adjetivo. Veamos, ¿Cuál de estos dos mundos es el real? Uno podría decir al instante que el mundo real es el mundo fuera de la Matrix, al ser esta solo una realidad virtual, pero mejor analicemos esto un poco. “Real” se puede definir como lo que se puede percibir con los sentidos. Según esta definición el mundo virtual de la Matrix se podría considerar como el mundo real de esta película, ya que es la realidad para todas las personas cuyas mentes están atrapadas en este mundo virtual, a pesar que las personas que están fuera de este, que son insignificantes en comparación a las personas atrapadas en la Matrix, sepan que solo es una ilusión impuesta en las mentes de las personas por las maquinas. Sin embargo, aunque la mayoría de los seres humanos crean que su mundo es el que perciben a través de la Matrix, la verdad es la que conocen los otros, los que escaparon al control de las maquinas y viven libres del mundo virtual, ahora sabiendo la realidad de la historia entre los humanos y las maquinas. El mundo real es el que existe fuera de Matrix, en el que la guerra contra las maquinas, de las que dependía la supervivencia del ser humano, casi destruye a la tierra misma.
Ahora, en la historia, Neo, el protagonista, vive con su mente dentro de la Matrix durante años, hasta ser un adulto (supuestamente a los treinta y tantos). Este, quien trabaja para una compañía de software por el día y como pirata informático por la noche, es contactado por Trinity, una de las personas que escaparon del control de la Matrix con la ayuda de los demás humanos. Esta le da los medios para contactar a Morfeo, una especie de líder entre los rebeldes, quien le da la opción de seguir en su mundo supuestamente real o conocer la realidad que ellos le ofrecían. Neo elige conocer la verdad, y Morfeo lo ayuda a salir de la Matrix y le muestra el mundo en la que viven los humanos realmente, en el que los seres humanos son prisioneros de las maquinas y los que no se ven obligados a vivir bajo tierra, cerca del calor del núcleo terrestre, al no poder ya el sol que calentar la superficie de planeta, así privando de su principal fuente de energía a las maquinas y obligándolas a buscar fuentes de energía alternativas, una búsqueda que concluye en el uso de humanos como baterías vivientes.
Neo, al ser voluntariamente arrancado (así es, aunque fue por su propia voluntad, fue arrancado del mundo que él creía real bruscamente) de la Matrix a una edad relativamente avanzada (normalmente solo se rescataba a los niños, quienes no estaban tan arraigados al mundo virtual) ya estaba familiarizado con el mundo que le presentaba la Matrix, pero es llevado al mundo real, donde conoce los secretos acerca de la Matrix y la historia de la guerra y la creación de esta realidad virtual. De esta forma, Neo logra conocer ambos mundos, complementando sus conocimientos acerca de estas realidades.
Uno de los temas importantes de la película es el papel que toma Neo, como una especie de mesías. Según lo que Morfeo y varios de los humanos esperaban, Neo era El Elegido, quien salvaría a los humanos de la esclavitud de las maquinas y traería paz al mundo, sin embargo, después de una visita al oráculo, Neo no cree serlo, puesto a que el oráculo le dice que lamentablemente no es El Elegido , y que además por creer esto la vida de Morfeo estará en riesgo, sin embargo, Neo logra salvar la vida de Morfeo y ver por sí mismo la realidad de la Matrix, que no es más que un programa de computadora, no es real y por lo tanto no tiene influencia física directa con el otro mundo (recordemos que las personas que mueren en la Matrix mueren en el mundo real no por el daño físico, sino por el daño a sus mentes), pudiendo así romper las reglas de la ilusión, y así tomando su papel de mesías para con los humanos que luchan contra la opresión de la Matrix.

